A través de la ciencia del Smithsonian, se está preparando el terreno para la conservación de los manglares mediante la documentación de los servicios fundamentales que estos proporcionan y mediante la examinación del modo en el que las actividades humanas están afectando al funcionamiento de estos ecosistemas. A través de la colaboración con gobiernos y otras organizaciones de conservación, las investigaciones del Smithsonian ayudarán a garantizar que los manglares sigan sustentando diferentes formas de vida costera en el futuro.

Una cubierta espesa de manglares con raíces enmarañadas bordea un riachuelo de la isla en Panamá. Fotografía: Ilka C. Feller
Una cubierta espesa de manglares con raíces enmarañadas bordea un riachuelo de la isla en Panamá. Fotografía: Ilka C. Feller

La Dra. Candy Feller, experta en ecología de plantas e insectos en el Centro de Investigación Ambiental del Smithsonian (Smithsonian Environmental Research Center, SERC), ha recolectado muchos insectos que la ciencia desconocía. Durante más de 25 años, se ha dedicado a estudiar detenidamente los manglares para poder entender cómo el exceso de nutrientes, como aquellos provenientes de fuentes industriales, residenciales y agrícolas, afectan a los ecosistemas de los manglares.

Candy es miembro del Grupo de Especialistas en Manglares de la Comisión de Supervivencia de Especies (Species Survival Commission, SSC) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (International Union for Conservation of Nature, IUCN), organizado para compartir la información sobre los manglares y desarrollar planes de conservación. Este grupo recopilará la investigación y desarrollará una estrategia de conservación global para los manglares basada en las necesidades de conservación.

Candy Feller spends long days collecting insects and leaves from mangrove stands around the world. Photo credit Candy Feller/SERC.
Candy Feller pasa largos días recolectando insectos y hojas de cubiertas de manglares de todo el mundo. Fotografía: Candy Feller/SERC

Candy estudia los ecosistemas de los manglares en varios lugares en el Caribe, Australia, Nueva Zelanda, Belice, Panamá, Florida y el Golfo de California, y está expandiendo sus investigaciones a Bangladesh y Birmania. Ha trabajado con los manglares desde la década de los ochenta para monitorear cómo la incorporación de nutrientes afecta a estos ecosistemas costeros. Al comparar cómo la incorporación o limitación de nutrientes, ciclo de nutrientes, en los manglares afecta a la composición química del suelo, el crecimiento de las plantas, la biodiversidad, la dinámica del carbono y otros factores, Candy y su equipo de investigadores pueden aportar hipótesis sólidas acerca de los ecosistemas de manglares en todo el mundo, desde Queensland, Australia, hasta Belice y Panamá.

Esta investigación nos muestra cómo los cambios en estos frágiles ecosistemas han afectado a las cadenas alimentarias marinas. La escorrentía de nutrientes debido al desarrollo costero destruye los hábitats de los peces y los arrecifes de coral en una especie de efecto bola de nieve.La destrucción de estos hábitats y ecosistemas destruye importantes sustentos y hace que las poblaciones humanas sean más vulnerables a las tormentas, el aumento del nivel del mar y otros impactos del cambio climático global.

Al estudiar los ecosistemas de manglares en sitios templados y tropicales a lo largo de las mismas latitudes en todo el mundo, Candy y su equipo pueden describir los efectos del cambio climático sobre los manglares y predecir de qué manera los cambios futuros en las temperaturas globales y nuestros océanos pueden repercutir sobre los ecosistemas costeros.

Con el financiamiento de la Fundación Nacional de las Ciencias (National Science Foundation) y la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (National Aeronautics and Space Administration, NASA), el trabajo de Candy muestra que el aumento de nitrógeno en los ecosistemas costeros puede cambiar la composición de las plantas que viven allí, lo que puede disminuir la capacidad del ecosistema de almacenar carbono.Este aumento de nitrógeno también debilita los manglares y los vuelve menos resistentes ante las tormentas intensas.

Aunque se han destruido más del 50 % de los manglares del mundo, el equipo de Candy ha demostrado que se están expandiendo en algunas áreas. Debido al calentamiento global, los manglares en el extremo de su distribución se expanden hacia los polos e invaden los ecosistemas de marismas saladas, y así estos pantanos se están convirtiendo en bosques de manglares. Esto está ocurriendo a lo largo de las costas de todo el mundo y en el límite entre los climas templados y tropicales.

[file:field-caption]
Candy Feller enseñando en Belice. Fotografía: SERC

El trabajo actual de Candy se centra en comprender de qué manera esta transición está cambiando no solo la estructura, sino también el funcionamiento de estos pantanos costeros. Mediante el monitoreo de los cambios en estos ecosistemas durante más de 25 años en todo el mundo, Candy y su equipo en el SERC están aumentando nuestra comprensión de los manglares y mejorando nuestra capacidad de conservarlos.

 

Conozca a nuestra gente: Ilka Feller (Candy)
Cerrar