Problema e importancia

En los últimos 10 años, el Instituto de Biología y Conservación del Smithsonian (Smithsonian Conservation Biology Institute) ha realizado avances científicos revolucionarios con respecto a la conservación de los arrecifes de coral, a través de tecnologías reproductivas modernas centradas en la criopreservación de los tejidos, las células y las células germinales. Estos avances tienen el potencial para generar beneficios extraordinarios para nuestros océanos y sociedad. Con estos conocimientos nuevos, ahora tenemos las herramientas para ir del laboratorio a los arrecifes, en todo el mundo.

Corales. Fotografía: Abby Wood
Corales. Fotografía: Abby Wood

Los arrecifes de coral crean el hábitat y el hogar de más de la cuarta parte de toda la vida marina en nuestros océanos, aun así están en peligro en todo el mundo, con un 75 % de todos los corales al borde de la extinción. En todo el mundo, los arrecifes de coral se están degradando a una velocidad sin precedentes. Localmente, los arrecifes son dañados por la contaminación, los nutrientes y la sedimentación debido a las prácticas anticuadas del uso de la tierra, la pesca y la minería. A nivel mundial, los gases que contribuyen al efecto invernadero, que cada vez son mayores, están calentando y acidificando los océanos, esto ocasiona que los corales sean más susceptibles al estrés, la decoloración y las nuevas enfermedades. La combinación de cambio climático y factores estresantes antropogénicos ha ocasionado una crisis de corales generalizada y reconocida, y es necesario tomar medidas de conservación decisivas de manera urgente para salvarlos.

El estado de los arrecifes de coral en todo el mundo es terrible, aproximadamente el 75 % está amenazado por factores estresantes locales y globales, y alrededor del 55 % de las poblaciones de peces sufre una pesca excesiva. Aunque los parques marinos bien administrados están bastante protegidos, nuestros corales siguen siendo vulnerables a las enfermedades, los desastres naturales y los impactos humanos globales. Dado que estas amenazas no respetan fronteras geopolíticas, debemos resolver esta situación a nivel global para implementar estrategias de conservación eficaces.

Los océanos y ecosistemas de arrecifes saludables son cruciales para toda la vida en la Tierra. Creemos que la falta de preocupación por estas amenazas no es una opción, ya que más de 1000 millones de personas en todo el mundo dependen de los arrecifes de coral para su subsistencia, alimentos, medicamentos y protección de las tormentas. Si no se modifican los usos actuales de la energía ni se desarrollan prácticas marinas sofisticadas para conservar y proteger nuestros arrecifes de coral, los resultados serán extremos. A pesar de estas proyecciones ominosas, los científicos del Smithsonian son optimistas con respecto al futuro de nuestros arrecifes.   

Mary Hagedorn en arrecifes.  Fotografía: M Henley
Mary Hagedorn en arrecifes. Fotografía: M Henley

Soluciones adaptables

La bióloga marina del Smithsonian, Dra. Mary Hagedorn, lidera una red global de científicos en uno de los únicos programas de conservación de especies oceánicas del mundo, llamado la Iniciativa de recuperación de arrecifes (Reef Recovery Initiative) que se enfoca en la criopreservación de las especies marinas. Aunque mediante las prácticas de conservación, como las áreas marinas protegidas, es posible reducir la pérdida de diversidad genética en los arrecifes, estas no son suficientes. Los efectos globales del cambio climático seguirán erosionando los arrecifes en todo el mundo, lo que genera una reducción constante en la cantidad de población y una pérdida de biodiversidad. Las técnicas de conservación, como los bancos genéticos en los que se utilizan muestras congeladas, son una sólida promesa para ayudar a contrarrestar estas amenazas. Estas células almacenadas permanecen congeladas, pero vivas, en nitrógeno líquido, y se mantienen seguras durante cientos de años. Existen muy pocas colecciones de especies criopreservadas que se utilizan específicamente para la conservación, y mucho menos aún en el caso de especies oceánicas. Asimismo, como son el único grupo de científicos del mundo que desarrolla y aplica esta tecnología moderna para preservar los arrecifes, su trabajo es fundamental. Han logrado avances extraordinarios en los dos últimos años, lo que incluye la creación de lo siguiente:

  1. Biblioteca genómica de primer nivel sobre los arrecifes de coral y las especies del océano.
  2. Depósito de corales congelados, que incluye los corales de dos de los tres océanos más grandes del mundo. Estos biobancos congelados representan una protección importante de la extinción de los corales expuestos a los efectos nocivos del cambio climático, las enfermedades y la pérdida de diversidad genética.
  3. Innovaciones en la criotecnología que están expandiendo las fronteras de la física y la biología para, finalmente, incluir más tipos de tejidos en nuestros bancos, como huevos y embriones de diferentes organismos acuáticos (que antes no se podían preservar).
  4. Cambios en el modo en el que el Smithsonian crea y piensa sobre sus colecciones. El Smithsonian es el primer gran museo del mundo que constantemente crea y mantiene colecciones congeladas de una amplia variedad de organismos, especialmente arrecifes.
  5. Aplicación de soluciones de conservación creativas en los arrecifes que en la actualidad se pueden utilizar en todo el mundo.

Mary Hagedorn y Ginnie Carter. Fotografía: J Daniels
Mary Hagedorn y Ginnie Carter. Fotografía: J Daniels

Impactos

Si bien todavía hay una diversidad genética relativamente amplia en nuestros océanos, necesitamos algunos años más para alcanzar los impactos propuestos sobre la conservación. A pesar de que nuestros océanos están en una situación decisiva, en la que experimentan factores estresantes considerables y una rápida pérdida de la biodiversidad, el potencial para la recuperación es sólido, pero requeriría esfuerzos de conservación adecuados, como por ejemplo, el trabajo que realizan la Dra. Hagedorn y su equipo. Tener un banco de coral establecido representa una oportunidad para nuestros océanos.

Hasta la fecha, el equipo liderado por el Smithsonian ha colocado en un banco el esperma de 12 especies de corales de todo el mundo y ha creado un nuevo coral a partir de este material congelado. Esto significa que estas 12 especies se podrían usar para estrategias de conservación en nuestros océanos actualmente, y estarían a salvo de las amenazas de extinción en el futuro. Además, el equipo de la Dra. Hagedorn está expandiendo las fronteras tecnológicas para desarrollar distintas tecnologías para preservar los huevos y embriones de coral, los peces de arrecife, los erizos de mar y las algas que viven en los corales, de esta manera, amplían sus esfuerzos más allá de los corales para incluir todo el ecosistema de los arrecifes. Estos recursos congelados pueden fortalecer a las poblaciones pequeñas al añadir diversidad genética, proporcionar abundantes oportunidades de investigación y, potencialmente, ayudar a volver a sembrar los océanos (una vez que vuelvan a condiciones más normales).

Mary Hagedorn y Ginnie Carter recolectando especies submarinas. 
Fotografía: Jim Daniels.
Mary Hagedorn y Ginnie Carter recolectando especies submarinas. Fotografía: Jim Daniels.

Esperanza

Somos optimistas, en tanto que los esfuerzos nuevos clave se catalicen y sustenten en los próximos meses y años a través de la capacitación y la educación. Esperamos desarrollar líderes en la conservación de corales centrados en los arrecifes de cada océano, y expandir nuestra red global de científicos de la conservación. Esta red global aumentará lo que ya ha logrado un grupo pequeño de científicos, que se centran en estas tecnologías. Sabemos que esta es una oportunidad increíble para los científicos jóvenes ambiciosos que realmente quieren marcar una diferencia. Creemos que esto puede tener un incalculable impacto en poco tiempo. Esperamos que este desafío atraiga a los partidarios que aprecian y reconocen el valor de los arrecifes de coral de nuestro mundo y que desean que sigan existiendo. Nosotros como una comunidad global tenemos la posibilidad de preservar lo que queda y revertir el daño ocasionado a nuestros océanos.

 

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