Fotografía: NASA
Fotografía: NASA

El Observatorio Astrofísico del Smithsonian (Smithsonian Astrophysical Observatory, SAO) está trabajando junto con la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (National Aeronautics and Space Administration, NASA) y Ball Aerospace para construir el primer instrumento de monitoreo de contaminación del aire con base en el espacio para América del Norte. El proyecto Emisiones troposféricas: Monitoreo de la contaminación (Tropospheric Emissions: Monitoring of Pollution, TEMPO) medirá las concentraciones de la contaminación del aire en el continente. Con los datos proporcionados por el proyecto TEMPO, los científicos mejorarán la capacidad de monitorear la calidad del aire.

TEMPO medirá la contaminación del aire en América del Norte, desde la ciudad de México hasta las arenas aceiteras de Canadá y desde el Atlántico hasta el Pacífico, cada hora y a alta resolución espacial. Esto les permitirá a los científicos monitorear las variaciones diarias en la contaminación y seguir el movimiento de la contaminación en todo el continente. El monitoreo actual puede rastrear la contaminación diaria a una escala de aproximadamente 259 kilómetros cuadrados. Pero TEMPO proporcionará información detallada acerca de los niveles de contaminación en una región mucho más precisa de varios kilómetros cuadrados.

La contaminación del aire es una de las señales más impresionantes de los cambios antropogénicos o causados por el ser humano que se producen en la actualidad en nuestro planeta. Los niveles de contaminación del aire en la actualidad son los más elevados de cientos de miles de años debido al rápido aumento de las emisiones de combustibles fósiles y otros gases de efecto invernadero. La contaminación del aire es también un problema global, y los gases nocivos se transportan por miles de millas a través de las fronteras, los océanos y los continentes. 

Fotografía: NASA
Fotografía: NASA

Junto con la NASA y Ball Aerospace, el SAO está construyendo TEMPO para medir las concentraciones de contaminación de ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, formaldehído, glioxal y aerosoles en la tropósfera. Esta capa, la más baja de nuestra atmósfera, se extiende desde la superficie de la Tierra hasta aproximadamente 16 kilómetros por encima de la Tierra.

Desde un satélite en órbita geoestacionaria, TEMPO medirá la contaminación del aire en América del Norte a cada hora durante el día.

Los datos de TEMPO mejorarán nuestra capacidad de medir la contaminación atmosférica en un orden de magnitud completo.

El proyecto TEMPO se sincronizará con los sistemas satelitales de Asia y Europa. Fotografía: NASA
El proyecto TEMPO se sincronizará con los sistemas satelitales de Asia y Europa. Fotografía: NASA

A través de los datos del proyecto TEMPO, se podrá desarrollar una capacidad más precisa para modelar de qué modo nuestra atmósfera se está desarrollando y está cambiando, lo que incluye desde un aumento en el dióxido de nitrógeno hasta los aumentos en ozono resultantes. Los científicos podrán ver la contaminación que llega a América del Norte desde otros lugares del mundo y rastrear su origen. TEMPO también documentará cómo los eventos episódicos, como volcanes e incendios forestales, repercuten sobre la calidad del aire, así como los cambios a largo plazo en la contaminación del aire.

Este nuevo proyecto se basa en más de 30 años de experiencia del Smithsonian en el monitoreo y la medición de la atmósfera. El SAO ha colaborado exitosamente para lanzar seis satélites que realizan un mapeo de la tierra a alta resolución espacial cada 1 a 6 días en lo que se denomina la órbita “terrestre baja”. 

El SAO es parte de un equipo dinámico del proyecto TEMPO con una gran experiencia en la medición de la calidad del aire desde la órbita terrestre baja. Esto incluye Ball Aerospace, el Centro de Investigación Langley (Langley Research Center) de la NASA, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration)el Centro de Vuelo Espacial Goddard (Goddard Space Flight Center) de la NASA, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (U.S. Environmental Protection Agency) y el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (National Center for Atmospheric Research), algunas universidades y organizaciones de investigación de los EE. UU. y socios en México y Canadá.

Otras agencias espaciales están planificando observaciones similares en Europa (Agencia Espacial Europea [European Space Agency]) y Asia (Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea [Korean Aerospace Research Institute]), junto con la implementación del proyecto Emisiones Troposféricas: Monitoreo de la contaminación (Tropospheric Emissions: Monitoring of Pollution, TEMPO). En conjunto, estos nuevos instrumentos de monitoreo formarán una constelación global de satélites geoestacionarios para el control de la calidad del aire.

La gran cantidad de datos que TEMPO recopila se analizarán en el SAO.Con un software desarrollado por la Agencia de Protección Ambiental, el Smithsonian se ocupará de que los datos analizados de TEMPO sean gratuitos y estén disponibles para el público en Internet, clasificados por ubicación, contaminante y un índice general de calidad del aire.

Comunicar el trabajo de TEMPO es fundamental para la misión en general. El equipo compartirá el impacto de este trabajo a través de plataformas en línea, aplicaciones y recursos educativos disponibles para los alumnos desde el jardín de infantes hasta el 12.º grado y los alumnos universitarios. Al combinar la ciencia del Smithsonian y más de 30 años de investigación atmosférica, TEMPO revolucionará nuestra comprensión de la contaminación del aire y sus efectos, y llevará esta información a audiencias de todo el continente y de todo el mundo.

 

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