En la época de la esclavitud colonial, miles de embarcaciones negociaban en la miseria a través de las aguas de alta mar. Uno de los cuales era un barco portugués, el São José-Paquete de África, que dejó su puerto en la Isla de Mozambique en 1794, con destino a Brasil. Fue uno de los miles de barcos que se dirigía hacia el Nuevo Mundo transportando carga humana, un comercio que traficó aproximadamente 12 millones de almas durante más de 350 años.

A solo semanas de su viaje, el São José se hundió debido a las rocas a 100 metros de la costa, cerca de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Más de la mitad de las 400 personas esclavizadas a bordo perecieron en las olas violentas de un arrecife oculto. Los que sobrevivieron fueron revendidos.

Sitio del naufragio del barco de esclavos São José cerca del cabo de Buena Esperanza (Cape of Good Hope). 
Ciudad del Cabo (Cape Town), África del Sur. 
Fotografía: 
Susanna Pershern, Servicio 
de los Parques Nacionales de EE.UU.
Sitio del naufragio del barco de esclavos São José cerca del cabo de Buena Esperanza (Cape of Good Hope). Ciudad del Cabo (Cape Town), Sudáfrica Fotografía: Susanna Pershern, Servicio de Parques Nacionales de EE.UU.

Sumergido e ignorado durante más de 200 años, los restos del barco São José sufrieron el mismo destino que alrededor de otros 1000 barcos que desaparecieron durante los años de trata de esclavos. Lo que lo hace único es que se hundió durante la etapa de esclavitud de su viaje y es el primer barco documentado arqueológicamente que estaba transportando esclavos cuando se hundió.

Investigadores de arqueología submarina identifican armas en el lugar del naufragio del barco São José. 
Fotografía: 
Museos Iziko
Investigadores de arqueología submarina identifican armas en el lugar del naufragio del barco São José. Fotografía: Museos Iziko

Una nueva colaboración entre el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (NMAAHC) del Smithsonian y una amplia colaboración internacional está ayudando a dar a conocer algo de lo que se perdió. El Proyecto de naufragio de barcos de esclavos (SWP) busca reforzar el creciente campo de la arqueología marina y crear asociaciones entre los actores locales, nacionales e internacionales, centrándose en el descubrimiento y estudio de los barcos de esclavos.

"Cuando las personas hablan de la esclavitud, a menudo mencionan grandes cifras como 12 millones", indica Paul Gardullo, conservador en el NMAAHC e investigador de la memoria y el patrimonio cultural y representante clave de la asociación del museo en el SWP. "Esto puede tener como efecto que la historia parezca irreal. Pero el hallazgo del barco São José hace humana esta historia masiva”

Ceremonia conmemorativa en la Isla de Mozambique por el viaje del barco São José. 
Entre los asistentes se encuentran Gardullo, Lubkemann, grupo de directores, el  
Embajador de EE.UU. para Mozambique y dignatarios de Mozambique. 
Fotografía: 
Paul Gardullo.
Ceremonia conmemorativa en la Isla de Mozambique por el viaje del barco São José. Entre los asistentes se encuentran Gardullo, Lubkemann, grupo de directores, el Embajador de EE.UU. para Mozambique y dignatarios de Mozambique. Fotografía: Paul Gardullo.

El Proyecto de naufragio de barcos de esclavos está añadiendo nuevas voces y perspectivas internacionales de la historia de la esclavitud. Al ampliar el conocimiento de los impactos históricos y culturales de la trata mundial de esclavos a través del descubrimiento, excavación y estudio de los barcos de esclavos hundidos, el proyecto produce un innovador modelo de cómo los museos, instituciones culturales y patrimoniales pueden operar de forma expansiva, eficaz y cooperativa en el siglo XXI.

“Queremos reforzar el campo,” señala Paul. "Las personas deben ser incluidas en esta historia en sus propias comunidades. Realmente considerábamos que debíamos brindar capacitación en lugares como Sudáfrica y Mozambique para realizar este tipo de trabajo profesionalmente, así como para fortalecer la capacidad institucional para mostrar este trabajo”.

Paul Gardullo y Steve Lubkemann con el arqueólogo Ricardo Duarte y estudiantes de Eduardo Mondlane University, Maputo, Mozambique. 
Fotografía: 
Paul Gardullo.
Paul Gardullo y Steve Lubkemann con el arqueólogo Ricardo Duarte y los estudiantes de Eduardo Mondlane University, Maputo, Mozambique. Fotografía: Paul Gardullo.

Compuesto por seis socios principales, incluyendo el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (NMAAHC) del Smithsonian, con los Museos Iziko de Sudáfrica, el Servicio de Parques Nacionales de EE.UU., la Agencia de Recursos de Patrimonio de Sudáfrica (South African Heritage Resource Agency), Bucea con un propósito (Diving With a Purpose), y el Centro Africano para las Actividades Relacionadas con el Patrimonio (African Center for Heritage Activities), el proyecto se centró inicialmente en Sudáfrica.

En 2015, el Proyecto de naufragio de barcos de esclavos (SWP) confirmó el descubrimiento del barco São José, la primera documentación arqueológica de los restos de un barco de esclavos que había estado transportando personas cuando se hundió. Para encontrar el barco São José, los colaboradores se embarcaron en un nivel de investigación, apoyo y cooperación sin precedentes.

David Morgan, Director del Centro Arqueológico del Sureste (Southeast Archaeological Center) de NPS en St. Croix, Islas Vírgenes de los Estados Unidos (USVI). Un campo de la actividad actual del Proyecto de naufragios de barcos de esclavos. 
Fotografía: 
Paul Gardullo.
David Morgan, Director del Centro Arqueológico del Sureste (Southeast Archaeological Center) de NPS en St. Croix, Islas Vírgenes de los Estados Unidos (USVI). Un campo de la actividad actual del Proyecto de naufragios de barcos de esclavos. Fotografía: Paul Gardullo.

Hasta hace poco, se había puesto poca atención en la búsqueda de los barcos de esclavos de los naufragios. La mayor parte de las actividades de búsqueda de barcos de naufragios tenía que ver con buscadores de tesoros cazando botines o académicos buscando embarcaciones militares y comerciales. El SWP, lanzado como el Proyecto de naufragio de barcos de esclavos en 2008 por el investigador de George Washington University, Steve Lubkemann, junto con Dave Conlin, jefe del Centro de Recursos Submarinos de NPS y Jaco Boshoff de Museos Iziko, buscó cambiar eso.

Investigadores de arqueología submarina en el sitio del naufragio del barco de esclavos São José. 
Fotografía: 
Museos Iziko
Investigadores de arqueología submarina en el sitio del naufragio del barco de esclavos São José. Fotografía: Museos Iziko

Tal y como el barco São José transportó una vez esclavos desde Mozambique a Brasil y a puntos entre ambos lugares, la investigación en el lugar del naufragio ha reconectado esos lugares, pero con el objetivo de comprender el valor histórico y cultural del barco y su historia. El diálogo sobre la esclavitud creció para incluir perspectivas nuevas y antes inexistentes.

Desde archivistas mozambiqueños y portugueses recurriendo a sus respectivos recursos para investigar la historia del barco hasta investigadores brasileños comenzando a conectar los nombres registrados y etnias de los esclavos que llegaron allí después de lo sucedido con el barco São José, toda una red de colaboración transatlántica comenzó a surgir. Las asociaciones crearon nuevas oportunidades para la formación profesional en arqueología marítima, investigación antropológica basada en la comunidad, conservación de artefactos y educación pública, y todo lo relacionado con este único hallazgo.

Estudiantes y profesores del taller de conservación sobre arqueología marítima. 
Los estudiantes provienen de Senegal, Mozambique y Sudáfrica, Ciudad del Cabo. 
Fotografía: 
Paul Gardullo.
Estudiantes y profesores del taller de conservación sobre arqueología marítima. Los estudiantes provienen de Senegal, Mozambique y Sudáfrica, Ciudad del Cabo. Fotografía: Paul Gardullo.

“Con el barco São José, pudimos conectar a investigadores de Brasil con fuentes internas de Mozambique”, señala Paul. "Con el tiempo, no solo atraerá al público, sino también será una enorme contribución a la investigación académica en el tema"

Además, la exhibición pública y la interpretación de esta historia a través de una variedad de plataformas brinda a las personas de todo el mundo una oportunidad de experimentar y ver piezas auténticas del pasado que han jugado un papel fundamental en la conformación de la historia del mundo.

“Tal vez el mayor símbolo de la trata transatlántica de esclavos son los barcos que transportaron a millones de africanos cautivos a través del Atlántico para no volver jamás", dijo el director del NMAAHC, Lonnie Bunch. “El barco São José es el más significativo de todos ya que representa uno de los primeros intentos de llevar a africanos a la trata transatlántica de esclavos, un cambio que jugó el papel más importante en la prolongación por décadas de ese trágico comercio”

Lastre de hierro recuperado del barco hundido de esclavos São José sometido a tratamiento. 
El lastre se usó para darle peso al barco de esclavos y su carga humana. 
Fotografía: 
Museos Iziko
Lastre de hierro recuperado del barco hundido de esclavos São José sometido a tratamiento. El lastre se usó para darle peso al barco de esclavos y su carga humana. Fotografía: Museos Iziko

Desde 2012, el proyecto ha estado expandiendo su dimensión para reflejar el alcance global y el impacto de la trata de esclavos. Los colaboradores de otros proyectos están investigando los posibles sitios de naufragios en América, el Caribe, África occidental y oriental y el océano Índico. En el Smithsonian, los artículos del barco São José estarán en exhibición en la inauguración del nuevo edificio del NMAAHC en la Explanada Nacional (National Mall).

"Nos está llevando en direcciones y nos está conectando a personas y comunidades que no podríamos haber imaginado", añade Paul. "Sin esta red más amplia de becarios, nunca habríamos encontrado este nivel de información. El grupo del Proyecto de naufragios de barcos de esclavos está dedicado a conectar su trabajo no solo con el pasado, sino también con el presente y el futuro, y estas instituciones públicas están jugando un papel importante en ayudar a muchas comunidades diferentes para que escuchen y aprendan acerca de estas historias".

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